Muchas personas embarazadas descubren los calambres nocturnos en las piernas por primera vez durante el embarazo. Son molestos, aparecen sobre todo de noche y en el segundo y tercer trimestre, pero en la mayoría de los casos no son peligrosos.

Muy comunes, sobre todo al final

Los calambres en la pantorrilla son uno de los síntomas más frecuentes del embarazo, especialmente en los últimos meses. La buena noticia es que suelen desaparecer después del parto.

Por qué aparecen

No hay una única causa. Se cree que influyen los cambios hormonales, el aumento de peso y las modificaciones en la circulación y en la carga sobre los músculos de las piernas. Como en otros calambres nocturnos, la falta de potasio rara vez es la explicación.

Cómo aliviarlos

Cuando aparece el calambre, estira suavemente la pantorrilla llevando la punta del pie hacia la espinilla, sin movimientos bruscos. Levantarte y caminar despacio, un masaje suave o aplicar calor también pueden ayudar.

Cómo reducir su frecuencia

Estiramientos suaves de pantorrilla antes de dormir, mantenerte activa dentro de lo que te permita el embarazo, una buena hidratación y evitar estar demasiado tiempo de pie o sentada pueden ayudar. Antes de tomar cualquier suplemento (como magnesio o calcio), consúltalo con quien lleva tu embarazo.

Cuándo consultar

Habla con tu profesional si los calambres son muy intensos o frecuentes. Y busca atención sin demora si una pierna presenta hinchazón importante, enrojecimiento, calor o dolor continuo en una sola zona, ya que durante el embarazo conviene descartar otras causas. Ante la duda, pregunta siempre.